Qué se debe esperar de una EPD bien realizada

Todos los proveedores entregan declaraciones ambientales de producto (EPD). Pero no todas las EPD son iguales; muchas de ellas se realizan para familias de producto, y no para productos individuales. Puede tratarse de una forma de reducir costes, pero a menudo es también una forma de no tener que exponer los pobres resultados en sostenibilidad de ciertos productos; al realizar un promedio de toda la familia se pueden camuflar resultados que podrían ser difíciles de explicar o llamar «sostenibles».

Por ello abogamos por un uso generalizado de EPD estandarizadas para todos los productos en el sector. Y hasta que alcancemos ese estándar, nos hemos comprometido a animar a los clientes a entender la importancia de las EPD. Y a empoderarles con métodos para distinguir las buenas fuentes de información de las que no lo son, protegiendo así su inversión, sus clientes y su reputación.

He aquí una serie de recomendaciones acerca de qué se debe esperar de una buena EPD:

  1. Es para un solo producto. Una EPD de producto proporciona análisis de ciclo vital (LCA) específicos únicamente para ese producto. Si un LCA se realiza para un grupo de productos, el resultado es un promedio de los resultados de todos los productos de la misma familia, de modo que algunos parecen mejores de lo que son.
  2. Incluye todo el ciclo vital. Fíjate especialmente en caso de que no se haya medido alguna de las partes del ciclo de vida del producto. La EPD debe incluir el impacto ambiental de la extracción de materias primas, la fabricación, el transporte, la instalación y el fin del ciclo vital; si falta alguna de estas fases, puede ser que el rendimiento de alguna de ellas sea problemático.
  3. Utiliza datos de fuentes creíbles. Busca siempre declaraciones de datos específicos. De ese modo podrás estar seguro/a de que los resultados de la evaluación del ciclo de vida se basan en datos reales del proveedor, y no de empresas menos precisas y fiables o de promedios globales.
  4. No pone en peligro el rendimiento técnico. La EPD debe utilizar lo que se llama «unidad funcional» como punto de referencia, emparejando los resultados ambientales con una propiedad técnica determinada. Esto garantiza que se puedan comparar productos y funciones similares en cuanto a su impacto ambiental.
  5. Un consejo experto.... Si te sientes cómodo/a evaluando las EPD, también puedes examinar de cerca la calidad de los datos y las variaciones en los resultados, que son dos señales aún más claras de que la evaluación del ciclo de vida puede ser defectuosa o poco representativa.


En definitiva, tu EPD es la confirmación del rendimiento de sostenibilidad que tú y tus clientes esperáis, y por el cual habéis pagado. Vale la pena dedicar un poco de tiempo a entender su propósito y evaluar su calidad. Tu proveedor debe poder proporcionar siempre una EPD correcta y bien informada para cada producto individual: y si no es así, ¿por qué no?

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